martes 13 de diciembre de 2011

Pasión en tiempos de modorra



Artículo publicado en el número 24 de la revista Aula7 (www.aula7activa.org)







Me niego a pensar que vivir se limita a sobrevivir, a poder camuflarse estudiando la licenciatura menos aburrida o trabajando más o menos dignamente, tener una pareja aparentemente estable con la que tener una cierta comunicación física y mental, y tener varios amigos, familia, sentirse amado y, como consecuencia, ser seguidor de todos ellos en twitter. No quiero imaginar una vida en la que, dados estos ingredientes, se ponga en funcionamiento un "yo" autómata que se mantenga en pie hasta que el reloj biológico dicte sentencia, la respiración sea asistida y el corazón decida pararse. Anhelo algo más.

Sobresale en mi Biblia roja que fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios. Un Dios infinito y eterno, pero a la vez creativo, artista, que gozaba de lo que Él mismo iba creando (Gén. 1:26); y parte de esa imagen y semejanza soy yo mismo. En este libro, más adelante, también destaca que fuimos creados con propósito (Jer. 1:5-8) y que, a pesar de las imperfecciones de cada uno, Dios está con nosotros y nos da una misión.

Claro, leo estos dos fragmentos bíblicos y después me miro en mi espejo cuadrado y digo…¡oye, pues no estoy tan mal! Y súbitamente aflora en mí una sonrisa y una admiración enorme por el creador, mi pasión por vivir y seguir con mi vida cristiana aumenta. Cuanto conviene, a veces, recordar nuestros orígenes y saber el porqué estoy aquí...

Amodorrados

Dicen que una de las características del joven postmoderno (para los de la logse, actual) es que para él no existe una verdad absoluta, todo es verdad y nada es verdad al mismo tiempo. No tiene sentido plantearse un objetivo de vida, en su lugar nos planteamos kits de supervivencia para el instante, que van variando constantemente. Con ello, la pasión, como “modus vivendi”, desvanece y en su lugar crecen micropasiones sucesivas, básicamente centradas en el hedonismo, en actividades lúdicas que pueden estar muy bien pero que no nos construyen ni nos constituyen.

En la actualidad, la información nos satura, cualquiera (hasta yo) puede escribir sobre lo que quiera y publicarlo en internet. La confusión sale ganando. Hoy en día es casi imposible ser ordenado mentalmente, tener los ideales claros y que nada ni nadie los haga tambalear, porque hay tanto escrito y divulgado que o no leemos o tenemos una empanada mental. Conclusión: es más que complicado saber qué es lo que queremos.

Vivir sin pasión es demasiado frecuente hoy en día. Insatisfacción familiar, laboral, política, social y, obviamente, espiritual. Nos quejamos constantemente por todo, nos comparamos con otros y nos llenamos de amargura, porque siempre hay uno mejor. Sin embargo somos incapaces de proponer soluciones, remangarnos el codo y trabajar a fondo, apasionadamente, por aquello que nos define. Eso supone una inversión de tiempo excesiva y sin resultados evidentes, es algo que nuestra escasa paciencia no puede soportar.

Fijémonos por un instante en las iglesias. Un patrón característico es que la mayoría de miembros están a remolque de las pocas personas de la comunidad con pasión por lo que creen. Desafortunadamente, demasiadas veces se trata de una oscura e incomprensible pasión por el poder, ya sea en una iglesia, una comunidad de vecinos o una caja de zapatos vieja. Pero eso ya es otro tema.

Vivir sin pasión es como comer sin hambre, pasan los días y no sabes si quieres más o quieres menos.

Uno de los problemas es que nos empeñamos en vivir esperando finales de etapas. Estudiamos la carrera anhelando recoger el título. Vemos un partido de futbol (o pingpong) y en vez de gozar del juego focalizamos nuestras emociones a ganar o perder. Mientras tanto pueden pasar cosas extraordinarias, pero nos han hecho resultadistas, ¡se tiene que ganar! Si se pierde todo lo bueno cae en saco roto.

¡No te conformes!

El recientemente desaparecido Steve Jobs, cofundador de Apple, subrayó en su famoso discurso en Stanford: "Debes encontrar aquello que amas, y que es tan válido para el trabajo como para el amor. Si no lo has encontrado aún sigue buscando, no te conformes. (...) Me pregunto: si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer? Y cada vez que la respuesta ha sido NO varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo".

Apreciado amigo que lees, no te conformes, piensa en grande, vive aquello que encuentras verdadero, que amas, que te apasiona, y que a la vez te edifica, te hace mejor como persona y te pone en disposición para ayudar a los demás.

Si tienes claro aquello que amas, genial, entusiásmate con ello. Si no lo tienes claro, busca, pregunta, investiga, escudriña. Si solamente sospechas que “eso” merece la pena, dedícale tu tiempo, fórmate, sigue investigando, compara, no tomes decisiones sin criterio, pero trata que tu criterio decida sabiamente. Si crees en Dios, ora por ello, que Él te ilumine y te ayude a tomar decisiones. Pon esa pasión en sus manos, verás como su fruto se multiplica.

Todo lo que esté en tu mano hacer, hazlo con todo empeño (Ecl. 9:10).

Me gusta el testimonio de Pep Guardiola, actual entrenador del F.C.Barcelona de futbol, cuando, tras ganar muchos títulos, solamente se atribuyó el mérito de tener una gran pasión por su oficio, porque esa pasión le ayuda a vivir, y enfatizó que esa pasión la puede tener cada uno en su profesión (y también puede extrapolarse a la pareja, vida social, política, espiritual...). Palabras como éstas provocaron que al día siguiente muchos individuos anónimos, como yo, miráramos la vida de forma más optimista.

Te apasiona aquello a lo que dedicas tiempo cuando no lo tienes.

Y es que tener un propósito hará de tu existir una bendición. Si eres cristiano, pídele a Dios más entusiasmo, reclama tener más pasión por Él. Antes de orar por tus asuntos, ruega por creer más en Él, por vivir una vida cristiana real, práctica, no basada en dogmas ni tradiciones sino en valores, en realidades de cada día, en un estudio apasionado de la Biblia y en una oración sincera y no convencional.

Pide, y Dios te atenderá; busca, y encontrarás; llama, y será el mismo Dios quien te abra la puerta (Mat. 7:7).

Lucha contra la tibieza

Seguir una vida cristiana sin pasión es perder el tiempo. Bueno, falta un matiz: seguir una vida cristiana sin buscar pasión en ella es perder el tiempo. ¿Te falta pasión al hablar del Dios creador del “todo”? Búscala. Dios nos quiere espiritualmente fervientes (Rom. 12:11), no amodorrados, ni apáticos, ni superficiales.

Si realmente crees en Dios, su mensaje no puede dejarte indiferente, su muerte (por ti) en la cruz no puede no emocionarte, su resurrección y promesas no pueden no erizarte la piel, es imposible restar impasible ante todo eso si de verdad crees que esto ocurrió. Sin embargo seguimos apáticos, y es porque hoy en día cuesta creer algo al 100%, vivimos en una creencia porcentual, crees pero con reservas, y te privas a ti mismo a ser un cristiano apasionado. Eso sí, somos los más sentimentales en días puntuales, ante una charla o música especial desarrollamos intensas emociones, pero que al día siguiente son solamente silencio espiritual. Si eres un cristiano apasionado lo serás hoy y mañana, es racional, forma parte de ti.

Dios ya nos dijo que nos faltaría pasión, que no seríamos ni fríos ni calientes (Apo. 3:16) sino que seríamos anodinos, indecisos, intermedios, fronterizos, amodorrados, sosos como las tortitas de maíz dietéticas (que, por cierto, me encantan y todavía no sé porqué). Pienso, si Dios nos llama sosos así abiertamente, ¿es para que nos identifiquemos y nos maravillemos por lo bien que nos describe Dios antes de que existamos? ¿tú crees? ¿no crees que Dios nos caricaturiza para instarnos a espabilar? Chico, apasiónate, déjate ir, no pierdas tu vida queriendo remar en diferentes direcciones, porque acabarás cansado y en el mismo lugar. La vida está para tomar partido por algo. Sé que es difícil saber el qué, pero al menos esfuérzate, indaga, no te quedes en medio del camino.

Un consejo salomónico: apasiónate, disfruta de lo que te gusta ahora que todavía puedes. Carpe diem. Goza de lo que Dios te ha regalado, es decir, de todo lo que te rodea. Pero trata de hacerlo sin que te haga daño, recuerda que Dios te ha creado y con un propósito. Tienes mucho que dar todavía en esta vida, no lo estropees hoy, no vale la pena (Ecl. 11:9, Ecl. 12:1 en versión llopisiana).

Transmisores de pasión

Y luego pretendemos evangelizar. Sin embargo no tiene sentido un evangelismo sin pasión, de la misma forma que no tiene sentido tener pasión por Dios sin un posterior evangelismo. Si tienes pasión por algo vas a hablar de ello (¿has estado enamorado? ¿te das cuenta de lo pesado que eres hablando de esa persona?). Es esa pasión la que te lleva a la originalidad, a ser creativo y a no hacer del mensaje de Dios algo rutinario y aburrido.

En el evangelismo, nuestra tarea es transmitir pasión, la conversión ya no es asunto nuestro, de eso se encarga Dios.

La poesía nace en la pasión. Recítala, y esos versos florecerán.

A lo práctico

Dejemos de querer ser cristianos para serlo. Hay una historia perfecta para ilustrarlo. Resulta que un joven se acercó a Sócrates y le dijo, apáticamente: "Oh, gran Sócrates, vengo a usted en busca de conocimiento". El filósofo lo llevó al mar y lo sumergió unos segundos. Al soltarlo para que respirara preguntó: "¿Qué quieres?". El joven dijo: "Conocimiento, gran conocimiento". Sócrates lo volvió a hundir y al sacarlo insistió: "¿Qué quieres?". El joven, medio ahogado, chilló: "¡Aire, quiero aire!". Sócrates respondió: "Ahora, cuando quieras el conocimiento como quieres el aire, lo tendrás".

Demasiadas veces nos quedamos en lo teórico. La pasión es ese ingrediente necesario para llevar tu cristianismo a la práctica. Con esa pasión, los resultados vendrán solos.

Sé que igual tú, que lees ahora mismo, te encuentras vacío, desorientado, sin pasión alguna, pero deseas conocimiento, como el joven de la historia, o conocer a Cristo, como muchos jóvenes de la iglesia. Tendrás problemas, pero no abandones, trata de buscar esa pasión. Piensa en algo bien sencillo, pero a la vez fundamental: ¿quieres haber vivido la vida que quieres vivir? ¿quieres que tus días en esta tierra hayan servido para alguien? ¿cómo quieres ser recordado?

Póntelo fácil, haz planes prácticos, realistas, concretos, que supongan un antes y un después en tu vida. ¿Has pensado en servir a los demás?

Espero que este humilde texto sirva para que busques la pasión de tu vida, para que sepas escoger libremente lo que te conviene y te llena. Pero ten en cuenta que en ningún momento quiero que se interprete un mensaje sensacionalista, de la pasión como solución a todos los males. Con mucha pasión te seguirás equivocando, seguirás cometiendo estupideces. Pero, ¿sabes? Un apasionado se levanta, no para de proponer, de moverse, y lo hace de corazón, y estoy convencido de que Dios acaba iluminando y guiando el camino.

Ánimo, que si nos despertamos bien temprano, pero bien temprano, bien temprano... y nos ponemos en las manos de Dios, de forma activa, somos imparables.

viernes 30 de septiembre de 2011

Més que paraules

Hace un montón que no escribo nada, pero hoy un pequeño regalo a una buena amiga, la persona que habla más del mundo mundial!

Anna! ets la canya!
















Baixava de la fageda en silenci, amb la mirada perduda i la boca entreoberta, mostrant al món la seva timidesa aguda que no li permetia ser com ella voldria. Al seu voltant, els nois i noies normals dialogaven, reien i ho passaven bé amb tota la naturalitat del món.

Però ella se sentia incapaç, es veia rodejada de silencis forçats per ella mateixa.

És curiós com la impossibilitat del avui es pot vèncer el mateix demà. Hi ha moments excepcionals a la història que han revolucionat i produït un gir copernicà a la situació: la revolució francesa, la caiguda del mur de Berlín i el dia en què l'Anna va començar a parlar-li al món.

I no va parar de fer-ho!

M'explico. D'un dia per l'altre, si, d'un dimarts a un dimecres o d'un dijous a un divendres, l'Anna va passar de ser l'ésser més tímid i callat de l'univers a ser la persona més expressiva que conec. Suposo que tant que s'havia retingut va fer que totes aquelles paraules amagades durant anys sortissin a la vegada, com un pres d'una presó d'alta seguretat al fugir per un túnel estret i fosc. Un torrent d'emocions i locucions verbals provinents de la foscor absoluta, això és l'Anna.

Els primers sorpresos, la seva família, no entenien com la seva nena, que mai deia res del que pensava, que prou aconseguien en saber si volia cigrons o no, de sobte els hi expliqués, tot emocionada, que havia vist un gosset tant i tant bonic als voltants de la masia. I com ho descrivia! amb tot luxe de detalls, et relatava el relleu de l'animal, el lloc on el va veure amb una descripció panoràmica tridimensional... i quant bufó que era el gosset, ho repetia varies vegades, com si amb una no hi hagués prou. Necessitava que els altres visquessin la mateixa emoció i la manifestessin, sinó no se sentia satisfeta.

Els seus pocs amics, acostumats a tenir que arrossegar l'avorrida de l'Anna per tot arreu sense que aportés res, van descobrir la energia en forma humana. -Anem aquí, no, allà, fem això i allò altre, us explico el que em va passar ahir, i saps què faré demà?-. Hores parlant, amb una emoció que sobrepassava els fets habituals que una persona realitza.

Mesos després l'Anna es traslladava a Barcelona, la gran capital, aquell conjunt d'edificis inhòspits que formen una teranyina on de petita ella va anar i s'havia sentit ofegada per tantes veus desconegudes i pel contrast entre ella mateixa i el seu voltant. Excessiva diversitat per a algú que no la sap expressar.

Però l'Anna, en si mateixa, havia experimentat la diversitat. Havia vist el món des de l'interior d'aquell que no parla i d'aquell que no deixa de fer-ho. Una sublimació de flemàtica a sanguínia.

De fet, ara mateix està parlant amb un desconegut a les Rambles, sobre si coneix a la seva cosina i que li agraden aquelles sabates que porta, però millor en el color de les que porta aquell noi que va conèixer a Figueres i que no ha vist mai més, però que algun dia voldria trobar un altre cop, perquè li va explicar un acudit que li va fer gracia però que no el recorda, i li vol explicar a la seva companya de pis, que després de sopar s'expliquen acudits, i no vegis com riuen, però clar, la companya de pis té una parella humorista, saps, no? que fa guions i en té molts d'acudits, ostres, i és d'Olot el noi, i crec que abans sortia amb la Montse, si, la dels formatges, molt bona noia, i la seva mare feia uns pastissos... mmm, per on anava?

No cal dir que l'Anna s'ha adaptat més que bé a Barcelona.

I no para de conèixer a gent, és una màquina del coneixement, de fet en dues setmanes a Barcelona coneix a més gent que jo en vint anys! Aconsegueix treure una simpatia brutal en pocs segons, i la gent vol saber més de l'Anna, és estrany aquell qui no se sent bé amb ella, i la vol abraçar, és pura màgia tot plegat!

Seria curiós que es trobessin l'Anna extravertida i la introvertida, no sé què sortiria d'un encontre casual entre elles. Dues cares de la mateixa moneda, el mateix encant en cadascuna d'elles. Però l'Anna va més enllà de les paraules que digui o deixi de dir, l'Anna és allò que és i allò que li manca, és aquella innocència que li fa ser bona de veritat.

Per això, jo de gran voldria ser com l'Anna.

lunes 4 de abril de 2011

Mentrestant... nos toca vivir

Escrito relacionado al evento Mentrestant, que se dará en Barcelona y Badalona del 17 al 22 de mayo (www.jacat.info)









En breve tendremos un congreso de jóvenes, que creemos que Jesús existió y que vale la pena leer su vida y milagros (nunca mejor dicho), en Barcelona. Es genial trabajar con jóvenes, llenos de alegría, de energía, de sueños, de planes de futuro… y con jóvenes que han decidido en su vida asistir a una iglesia, adorar a Dios. ¿Por qué? ¿Qué nos mueve a hacerlo?

Me parece fundamental, y generalmente no lo hago, ligar mi religión, mi creencia, mi fe con mi día a día, con lo que veo en el mundo, con lo que comparto con la gente que me rodea, con las conversaciones de bar al desayunar… a veces noto como una distancia infranqueable entre mi yo de sábado y mi yo diario, y me preocupa.

¿En qué sentido afecta el hecho de ser cristiano y seguir a Jesús en lo que tú haces? No me vale eso de decir que somos mejores personas, que somos altruistas, que pensamos en los demás… porque no es verdad, afortunadamente hay mucha gente en este mundo que colabora con el 3er mundo, que prescinde de parte de su vida para darse a los demás.

Por alguna razón decidimos cierto día asistir a esta iglesia concreta, y algunos a dedicar parte de nuestro tiempo a luchar por la causa, con cargos, con responsabilidades, organizando congresos para jóvenes, movilizando a gente. ¿Sentimos de verdad lo que un día decidimos y lo que nuestra rutina sigue notificando? ¿Creemos realmente en esta iglesia adventista del 7º día? Si es que sí, luchemos, seamos críticos, discutamos lo que no nos gusta, hagamos lo posible para que sea una iglesia realmente cristiana. El futuro depende de los jóvenes. ¿Nos conformaremos en seguir así o mejoraremos esto? ¿En qué sentido? Pongámonos las pilas…

¿Qué supone seguir a Jesús en tu día a día? Si realmente crees que Dios es la perfección y que Jesús el camino, ¿qué cambiará ello en ti?

¿Qué supone sentir que te han creado en tu día a día? Según mi entender, no se puede vivir igual pensando que has sido creado con un propósito o, por el contrario, que eres fruto de la casualidad, de un choque molecular fortuito. Está claro, que en lo superficial no te va a cambiar, pero en tu intimidad, en tus pensamientos profundos… y solo hay 2 opciones, tú eliges.

Para mí hay algo claro, que le doy vueltas, y valoro a través de mi experiencia bíblica, y es que muchas veces no le damos la importancia que tiene a la vida en la tierra. Pensamos que tenemos una esperanza en la vida venidera, como si lo que vivimos aquí fuera un mal ensayo, vemos que hay maldad e imperfección, ante la injusticia clamamos a Dios pidiendo justicia en la vida futura, pero igual debemos conseguir dar un paso más en ésta. Dios quiere que vivamos estos 70-80-90 años, siendo la imagen de Dios, aunque sea algo que a veces cueste, gozando de todos los dones que tenemos y llevándolos a la práctica. Usando la capacidad de imaginar, la naturaleza, las relaciones, la amistad, el amor…

Conocéis la expresión latina Carpe Diem, o Colligo Virgo Rosas, pues aquí va su versión bíblica:

Efe 5:15-17

Goza de la vida, pero no tontamente, qué pena gastar tu vida en objetivos que no te llenan, y que no llevan a ningún lugar.

Pero desgraciadamente no gozamos la vida sino que la vivimos con un montón de traumas, de mirar al pasado con melancolía, pensando en qué hubiera pasado si no… el hecho es que estamos aquí, hay que pasar página de lo que podría haber sido mejor, en la vida hay que dar los pasos hacia delante. Nos entristece el paso del tiempo y no gozamos de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Y esto es así en la juventud, hay mucha depresión, poco ánimo para seguir viviendo.

Es verdad, somos muy inmaduros, no tenemos un rumbo fijo y eso causa que escojamos mal la pareja y pase lo que pase, que nos formemos poco y no tengamos el trabajo deseado… y en esta vida hay veces que debes aceptar que eso ya no lo puedes cambiar, porque tú mismo escogiste ese tipo de vida cuando no tenías criterio, pero eras tú, y muchas veces hay que pagar las consecuencias. Todo es mejorable en esta vida, pero en vez de entristecerte mira adelante (sé que en ciertos casos es difícil), hay cosas magníficas por las que luchar, elige bien.

Hay muchos mensajes para los jóvenes en la Biblia, uno de ellos me parece muy interesante, se encuentra en la parte final del libro de Eclesiastés.

Ecl. 11:9

Vemos 2 partes diferenciadas,

  1. Hay que gozar de la juventud, de ciertas locuras que uno solamente hace cuando las hormonas despiertan y aún no estás esclavizado por un trabajo, etc. Carpe diem, porque estos buenos momentos de la juventud se van, no te das cuenta y ya eres mayor, y no vuelves a ser joven.
  2. Dios te pedirá cuentas. ¿Contradicción? Para mí no, para mí es gozar pero con cierta madurez, saber que todo lo que haces lleva consigo consecuencias, sé equilibrado, que se te vaya la olla pero no con ello perjudiques a otros ni te hagas daño a ti mismo. Ten perspectiva. Ayudemos a los más jóvenes a tenerla.

Ecl. 11:10

Quita de encima todo lo que genera inquietud y tristeza en ti. Que seas cristiano no significa que seas un rallado, que se pasa las semanas cerrado en sus pensamientos, somos seres sociales y cada uno a su manera requiere de gozar de la vida. No me gusta cuando se ve a los cristianos como a infelices que necesitan de una esperanza para compensar lo mal que les ha tratado la vida, no creo que eso deba ser así.

Sant. 4:1-3

Frustraciones de la vida, queremos estar bien, queremos la felicidad (eso todos), a veces a toda costa, y para ello somos capaces de cualquier cosa. Vemos que el vecino es feliz y sentimos envidia, nos planteamos porque él sí y yo no. No le pedimos a Dios, o si lo pedimos es para nuestro propio egoísmo. Y así no… no es la manera.

Volvemos a Eclesiastés…

Ecl. 12:1

Y también que sepas que todo lo que puedes disfrutar es gracias a que Dios te creó, y hay que disfrutar la creación de forma limpia. ¿Por qué esperar a recordarlo cuando ya no seas joven? Sirve a Dios, haz de tu vida una ofrenda, hoy, en tu día a día, déjate mecer por el espíritu santo, por los valores que ves en la Biblia. Vale la pena, no tendrás un subidón, pero tendrás los ingredientes para tener una vida con sentido.

Dios nos pide que vivamos y lo hagamos bien: Juan 10:10: yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia. No una vida pequeña, no, abundante, plena, una vida con luz (Juan 8:12).

Somos casi perfectos, tenemos a nuestro alcance multitud de cosas perfectas, sin embargo nos hemos complicado la vida (Ecl. 7:29), tenemos mucha facilidad para hacerlo. Todos estos traumas y problemas psicológicos son el reflejo de la falta de humildad y de oración. Un versículo no para quedarnos viendo nuestros errores sino para mirar con esperanza, hacia un propósito, un objetivo.

MENTRESTANT… ¿QUÉ RELIGIÓN SEGUIMOS?

Disfrutamos la vida, muy bien, pero nosotros hemos decidido hacerlo siguiendo una cierta religión.

Sin duda el término religión es algo complejo de definir, es un conjunto de creencias tanto teóricas como prácticas que te hacen llevar una vida concreta. Un hobby llevado al límite puede ser una religión, es lo que crees en esta vida: el rock, el futbol, la prensa rosa, el feminismo pueden llegar a ser religiones.

Nuestra religión es aquella en la que:

- Cristo es el centro de todo

- en la que creemos que la vida ha sido creada

- y de alguna manera será restaurada.

No compro una religión de privaciones, compro una vida emocionante con Cristo en mente, una vida donde experimentar lo que es bueno y compartirlo. Una vida cristiana en contacto con el mundo, en que duela la muerte y el sufrimiento, no una vida en que se vive en un universo paralelo al tercer mundo. No compro una religión de no comedores de cerdo, de evitar tomar una cerveza en una terraza de bar, compro una religión comprometida con la gente que necesita de una ayuda y también con la gente que necesita de un mensaje de paz y esperanza.

La religión cristiana, para mí, es una relación con Dios, no una pertenencia a un conjunto de valores y normas. La religión está en tus momentos a solas, en tu intimidad, en aquellos pensamientos que tienes cuando nadie ni nada te comunica, cuando hay silencio a tu alrededor. ¿Y por qué vamos a la iglesia pues? Para compartir, aprender, socializarnos, ayudarnos.

Cuando tenemos esta relación íntima con Dios, cuando creemos que nuestra vida está en sus manos, entonces vive Cristo en nosotros (Gal. 2:20) y pasa a ser nuestro refugio (tal y como hemos leído en el Salmo 142 al principio). En ese momento no hay traumas, porque tienes una paz que va mucho más allá de tu día a día (2 Cor 5:17, ser una nueva persona). Bueno, siguen habiendo problemas, porque sigues siendo humano, pero tienes una ayuda especial, una paz que vale la pena experimentar.

MENTRESTANT… SIGAMOS A JESÚS

Jesús vino a este mundo y mostró un tipo de vida diferente, demostró que una gran comunicación y confianza en el futuro llevan a la perfección, demostró que dar es mejor que recibir. Compro una religión que mire a Jesús, que le imite, que en cada decisión piense qué haría Él. Compro una religión que no sea corporativista, que no se mire al ombligo sino que vaya a la práctica, que no se quede en lo teórico, que no solamente hable de lo que es ayudar a los demás pero no mueva un dedo. Solidaridad, evangelismo, ayuda a quien lo necesite, apoyo entre los miembros… para mí eso es Iglesia.

Hebreos 13: 20-21.

Que Dios nos transforme día a día, y que vayamos venciendo esas imperfecciones que muchas veces no nos dejan avanzar y que nos privan de una felicidad verdadera.

Mentrestant… disfrutemos del sábado, disfrutemos del fin de semana, del sol, de la comida, de la compañía, de las risas, de la amistad, del amor, y en todo lo que hagamos alabemos a Dios, que todo esto se lo podamos dedicar de alguna manera.

viernes 11 de febrero de 2011

CUADROS PINTADOS EN OJOS AJENOS

Hoy en el tren he escrito esto, y como hacía mucho que no actualizaba el blog (desde 2010) pues nada, a eso que vamos!
















La naturaleza es belleza,
y eso no es opinable.

Las arrugas de un anciano
bajo unos ojos pardos
llenos de recuerdos sin memoria.
La expresión asiática
de risa mezclada con llanto,
el ying y el yang acostándose juntos.
La mirada insistente
de unos ojos transparentes
que buscan en ti
aquello que acaban de perder,
y se cristalizan en tu penumbra.

Sacar lo primero que viene a la mente
al observar pasajeros en el tren.
Escribir sin pensar,
dibujar sin apenas mirar.
Esto también es de la naturaleza,
nos pertenece, es un don,
y es brutal.

Los cabellos alborotados
que caen como cascadas
por el precipicio del cuello
de una chcia que no para de hablar.
Esa mano que acaricia a otra
sin necesidad de palabras,
esa sonrisa que se dispara
y alegra a todo quien se acerca.

A veces mirar alrededor dignifica.
Somos belleza.
Cuadros pintados en ojos ajenos.
Colores con formas.


viernes 24 de diciembre de 2010

Pianíssimo


Hoy, nochebuena, subo este escrito en el blog dedicándoselo a mi madre, el ser humano que más me ha querido (y sigue haciéndolo), sin duda. Y lo mismo por mi parte.




Ella sometida en la soledad tocando esas notas compuestas por Chopin. Nadie más en ese piso con vistas al mar, pero las caricias al piano creaban sonidos emocionales, y ella se movía en el banco al son de la música. Y eso es compañía, la música a veces llena huecos humanos que las disonancias de la vida van quitando.

El camino de su vida estaba descrito en la melodía que sonaba. Los deseos de futuro eran acordes en tono mayor, el mañana será el fruto de muchos caminos que se cerraron repentinamente pero dejaron abiertos nuevos senderos, aún por descubrir.

Ya próxima a la jubilación la tendencia sería dejarse ir por la vida, que los segundos se convirtieran en horas y la televisión hiciera dormir las ganas de vivir. Pero no era su caso, supongo que el movimiento de sus dedos no le hacía simplemente dormir, ellos le guiaban hacia nuevos retos, grandes conocimientos. Ya habrá tiempo de dormir, ahora es tiempo de terminar grandes canciones y disfrutar con finales apoteósicos.

Una buena melodía modula, su intensidad va variando dependiendo de lo que se quiere decir. Pianíssimo, la sensibilidad de cada nota habla por ella misma, susurra las palabras más bonitas que se pueden decir. Fortísimo, emoción a gran escala, se quiere gritar aquello que está en el interior y nada ni nadie debe parar ese corazón lleno de expresiones que ofrecer al mundo.

Llega la navidad, y los suyos rodearon el piano, no hace falta decir nada concreto, las miradas describen mejor que cualquier discurso navideño, las caricias en la mano que tanta música han sabido describir son la mejor manera de sincerarse ante ella. Se le ama, y de verdad.

martes 2 de noviembre de 2010

Yo modelizo, Tú modelizas, Él también modeliza

[Artículo que va a ser publicado en la revista Aula7, Nº 23 Nueva Época – Diciembre 2010]

Resumen: En este artículo primeramente motivo el uso de modelos para el progreso científico. Posteriormente recuerdo que todos los humanos nos pasamos el día creando y usando modelos. Finalmente comento la manera que tiene Dios de hablar con nosotros, basada en modelos, para ayudar a nuestra comprensión.


Seguro que has oído hablar del método científico, posiblemente has leído a Descartes, a Kant o a tu profesor de física y química hablar sobre ello. Se trata de la manera de proceder de un científico para llegar a establecer un conocimiento nuevo sobre el Universo. El objetivo del científico es descubrir nuevas regularidades y entender algo mejor todo lo que nos rodea, pero eso requiere de sus fases, de sus momentos, no es un proceso directo. Francis Bacon (1561-1626) lo estableció en una serie de pasos (Figura 1). Primeramente uno debe observar dicho hecho natural, tomar medidas, cuantas más mejor, ordenar los datos obtenidos, analizar el suceso y a partir de allí inducir hipótesis, lanzarse a la piscina e interpretar qué significan esos datos. En ese punto no termina el proceso, sino que se tiene que demostrar que esas hipótesis son verdad, y se hace con experimentos bien diseñados que lo demuestren; en el caso que todos y cada uno de los experimentos prueben que dichas hipótesis son ciertas el científico o el grupo de investigación lo celebrará, tendrá una teoría que funciona, posiblemente una nueva ley natural, un pequeño paso para la ciencia, un gran paso para la humanidad.

Figura 1. Pasos del método científico.

Este esquema sigue inalterable a pesar de que la ciencia ha cambiado dramáticamente desde la época de Bacon. Sin embargo, nuevas herramientas se han ido utilizando para poder adquirir conocimientos nuevos. En este artículo me quiero centrar en el uso de “modelos científicos” como herramienta que complementa los experimentos y ayuda a probar la veracidad o no de las hipótesis formuladas.

YO MODELIZO

La palabra ‘modelo’ tiene muchas acepciones, entre las cuales está la de representación en pequeño de alguna cosa. Otra acepción es la de esquema teórico, generalmente en forma matemática, de un sistema o de una realidad compleja, como la evolución económica de un país, que se elabora para facilitar su comprensión y el estudio de su comportamiento [1].

La creación de un modelo es una parte esencial de toda actividad científica. En esa parte de la ciencia me encuentro yo mismo, modelizando lo que me dejan, por ese motivo me centraré en los modelos en este artículo, porque los encuentro fundamentales y porque su papel en la ciencia me ha hecho reflexionar en ciertos paralelismos con nuestra relación con Dios.

Un modelo científico es una representación abstracta pero a la vez simplificada de la realidad que queremos describir, ya sea de forma conceptual, gráfica o visual. El modelo se utiliza para poder describir una serie de datos medidos en observaciones de la naturaleza y predecir nuevos resultados de dicho fenómeno. Nos permite comprender sucesos que no entendemos, debido a que el modelo lo describe de una forma simplificada.

Dicen que la realidad por ella misma es imposible que la lleguemos a conocer, es lo que Immanuel Kant identifica como las “formas de nuestra percepción” (el noúmeno), o Platón llama “ideas”, que residen en otro espacio, fuera de la caverna donde estamos cerrados [2]. En el proceso de modelización llevamos esas ideas a una realidad en la que sí somos capaces de conocer, traducimos esa realidad compleja a nuestro idioma.

Modelizar es un proceso humano fundamental. Un modelo, a efectos prácticos, es mucho más eficiente de usar que la realidad misma, por el hecho de que hemos simplificado substancialmente la realidad para hacerlo, de alguna manera es una idealización en la que capturamos solamente lo esencial de lo que queremos estudiar, prescindimos de muchos aspectos, se supone que con buen criterio (allí está gran parte del esfuerzo), para así poder estudiar y manipular los datos de forma sencilla. Aún así, este modelo sigue representando la realidad, es una abstracción de ella, las conclusiones que saquemos del modelo podemos inferir que serán también válidas para la realidad.

Un paso extra es la formalización de los modelos, lo que es esencial para evaluar y cuantificar las hipótesis que hemos hecho y los resultados obtenidos. Para formalizar un modelo traducimos nuestra visión y simplificación del mundo al lenguaje de las matemáticas, que es un lenguaje preciso y universal, que ayuda a formular ideas y manipularlas debidamente. Con las matemáticas podemos movernos dentro de la abstracción sin problemas, y hacer simulaciones numéricas, que son modelizaciones de secuencias e intervalos temporales del mundo real, imitaciones de la dinámica real del sistema. Con un ordenador podemos formar una vida semejante a la real, una especie de Secondlife de un fenómeno científico.

Nunca debemos olvidar lo más básico, y es que un modelo está caracterizado por tener una referencia, un propósito y también una rentabilidad; es necesario tener claro cada uno de estos puntos cuando modelizamos, donde la rentabilidad significa que sea efectivo usar el modelo, en el sentido que se gane tiempo y recursos.

Se suelen hacer 2 tipos de clasificaciones de modelos según la información de entrada o según la aleatoriedad:

* Modelos deterministas y estocásticos. Los deterministas son los que, dadas unas condiciones iniciales concretas, se producen siempre las mismas salidas, no contemplándose la presencia del azar, de la incertidumbre. Los modelos estocásticos son probabilísticos, no se conoce el resultado esperado sino solamente su probabilidad, se tiene en cuenta la naturaleza estadística de los datos.

* Modelos mecanicistas y empíricos. Un modelo que utiliza una gran cantidad de información teórica es un modelo mecanicista, está basado en las explicaciones sobre las causas o mecanismos que dan lugar a ese fenómeno. En cambio en un modelo empírico no se tiene en cuenta el mecanismo que hace que cambie el sistema, solamente las observaciones directas o los resultados de experimentos del fenómeno estudiado.

Los modelos matemáticos se utilizan no solamente en las ciencias naturales (física, química, biología,…) sino también en las ciencias sociales: economía, psicología, política (para muestra mirad los debates electorales), y cada vez en más ámbitos del conocimiento. Según mi opinión, el futuro de la ciencia está en la colaboración multidisciplinar, en la que se puedan aplicar modelos matemáticos en distintos campos.

Por ejemplo, en lo que personalmente estoy inmerso es en la modelización de sistemas biológicos, que es uno de los campos de más auge ahora mismo. Los sistemas biológicos manifiestan una complejidad muy grande; si se quiere estudiar el movimiento de una célula, por ejemplo, se tienen que tener en cuenta miles de factores: los microtúbulos que forman la estructura de los flagelos, la forma de la membrana celular, el estado bioquímico del ambiente en el que se encuentran, etc. Para avanzar en su estudio se han ido proponiendo modelos reduccionistas en los que la cantidad de variables se reduce considerablemente, se identifican las partes esenciales y se excluye el resto.

Hace años en un artículo que escribí para esta misma revista [3] hablé sobre el modelo que ideamos mi equipo de trabajo en la Universidad de Barcelona. Básicamente queríamos describir el movimiento de bacterias flageladas en fluidos y estudiar la cooperación existente entre ellas. Hicimos un modelo sencillísimo en el que menospreciamos miles de aspectos biológicos del sistema, y solamente nos centramos en un mecanismo efectivo de propulsión de lo que en nuestro modelo correspondía al cuerpo de las bacterias. Describiendo lo relevante del fluido en el que las bacterias estaban suspendidas estudiamos la cooperación entre las bacterias y obtuvimos resultados muy similares a los experimentos de bacterias reales a pesar de no tener en cuenta el movimiento explícito de los flagelos, la interacción química y demás efectos existentes en estos sistemas (Figura 2). Además, nosotros podíamos variar los parámetros que controlábamos a discreción y gracias a supercomputadoras tener resultados para diferentes condiciones iniciales de forma constante, en cambio en los experimentos el proceso es mucho más lento y laborioso, con lo que nuestro modelo ayudó mucho a avanzar en el conocimiento del problema.

Figura 2. Varias bacterias E.coli en movimiento en un fluido.

No quiero centrarme en los resultados obtenidos sino en la eficacia de un modelo, que te permite capturar qué es lo esencial de ese fenómeno y después tienes una plataforma mucho más sencilla que la realidad, con la que puedes jugar y variar aspectos del sistema de forma mucho más rápida de lo que puedes variar los experimentos. Eso ayuda a preparar de forma mucho más eficaz los experimentos, porque obviamente estos últimos deben hacerse, la comprobación en el mundo real es necesaria en ciencia, y siempre lo será. Me atrevo a decir que hoy en día la ciencia sin la modelización no podría avanzar, sin embargo, eso no es la extinción de los experimentos, ni mucho menos.

En los últimos años se han propuesto modelos muy precisos de la propagación del cáncer o de otras enfermedades para entender y predecir los comportamientos de las mismas. También prodigan modelos de pliegue de proteínas, de canales iónicos en membranas celulares, de la transmisión de información en el cerebro, de los niveles tróficos de los ecosistemas, etc. Por no hablar de modelos económicos, sociales, etc.

TÚ MODELIZAS

Modelizar es algo más cotidiano de lo que uno puede pensar al leer tal palabrota. Tú, a pesar de que no seas científico, lo haces continuamente. En el mundo somos modelizadores, construimos y usamos modelos rutinariamente, es nuestra forma de interactuar con la realidad.

Pongamos un ejemplo, vamos al supermercado y tenemos que decidir a qué cola nos ponemos para pasar los alimentos y pagar. Para ello tenemos en cuenta la longitud de las colas, la habilidad de las cajeras respectivas, la cantidad de comida en los carros, la conversación que pueden tener los clientes precedentes (normalmente los hombres de mediana edad solamente dicen “hola”, pagan, y como mucho sueltan un escueto “gracias” mientras retiran las bolsas llenas de comida pre-cocinada), si hay algún anciano susceptible de tener problemas para encontrar las monedas para pagar, etc. Analizamos todos esos datos y los ponemos en nuestro modelo basado en la experiencia de la vida y sacamos una decisión, nos situamos en una cola concreta, que por desgracia generalmente acaba siendo la más lenta del Universo, lo mismo que sucede con el coche, que siempre estamos en el carril más lento… ¿o solamente me pasa a mí esto?

Otro tipo de modelos cotidianos son los que de forma gráfica definen una verdad de forma exagerada, queriendo parodiar alguna cosa, una caricatura de la realidad. Habréis recibido varios e-mails con modelos semejantes, personalmente me parece muy bueno el siguiente modelo de cerebro de hombre, ya que es el cerebro de uno de mis personajes favoritos: Homer Simpson (Figura 3), me gusta por el hecho de que es una caricatura perfecta del hombre contemporáneo, con solamente necesidades primarias, solo le falta el fútbol y el Gran Hermano.

Figura 3. Modelo de cerebro de Homer Simpson, que a su vez es el modelo de hombre estadounidense padre de familia.

Seguramente os será más familiar si os hablo de otro modelo de realidad: las redes sociales, tipo Facebook, aquéllas que modelizan nuestra vida a través de una pantalla, de unos amigos, de unas frases escritas, de una serie de imágenes, de grupos a los que nos agregamos, de eventos en los que aceptamos asistir, de un perfil que personalizamos con nuestros datos. Eso, para muchas personas, es lo que somos, la información que tienen de nosotros.

Google maps o cualquier callejero es un modelo genial de lo que sería el sistema de calles y carreteras del planeta tierra. Nos da una información que es muy fácilmente manejable si lo comparamos con la realidad, podemos medir distancias, optimizar rutas y demás operaciones con una facilidad enorme, cosa que in situ es una tarea complicadísima. Un video juego también es un modelo, obviamente es mucho más fácil manejar un video juego que la realidad que representa, cada vez este tipo de modelos son más parecidos a la realidad, es brutal.

El hecho es que hay infinidad de modelos en nuestra vida diaria, párate, observa, verás cómo no paras de crear de nuevos y de utilizarlos. La mente humana a veces es extraordinaria.

ÉL TAMBIÉN MODELIZA

De la misma forma, Dios habla con nosotros a través de modelos. La transmisión de información sobre el reino de los cielos y el plan de Dios con nosotros a lo largo de los tiempos se basa en modelos.

Dios nos simplifica la teología y los mandamientos explicando la vida de unos cuantos personajes de caracteres bien definidos. La Biblia nos habla a todos, ya que cada uno de nosotros se identifica con los personajes bíblicos con los que compartimos defectos, con los que tenemos sensibilidades comunes, dependiendo de las circunstancias que vivimos, claro. Todos los protagonistas del texto bíblico son modelos de cada uno de nosotros, ejemplos del resultado de elecciones tomadas, unas correctas, otras erróneas, y podemos ver el resultado, está escrito, y eso nos debe mover a tomar el camino apropiado.

Jesús les hablaba a sus oyentes no diciéndoles sus pecados concretos sino dando modelos de conducta generales. En la parábola del buen samaritano Jesús caracterizó los distintos protagonistas de forma que se sintieran identificados y vieran lo que tienen que cambiar, y que la caridad y el amor al prójimo son atributos que los puede tener el que menos esperamos [4].

En la parábola del sembrador [5] Jesús caracterizó bien cada tipo de suelo (Figura 4), para que cada uno de los que le oyeran se sintiera presente en la historia, equiparaba su existencia a un tipo de terreno. Jesús daba detalles, los necesarios, destacaba con metáforas aquello que hacía que la semilla no formara fruto debidamente. Cada tipo de suelo tiene sus diferentes consecuencias. Me encanta, esta parábola es un modelo matemático puro, solamente tienes que poner la condición inicial, cuál de los 4 suelos seleccionas, y la parábola te dice qué sucederá en el futuro. Bien sencillo, ¿no?

Figura 4. Diferentes terrenos de la parábola del sembrador.

Los discípulos le preguntaron a Jesús por qué hablaba a la gente en parábolas, y Él fue claro al respecto: “vosotros estáis ya en el secreto de lo que es el reinado de Dios; a ellos, en cambio, a los de fuera, todo se les queda en parábolas; así por más que miran, no ven; por más que oyen, no entienden, a menos que se conviertan y los perdonen” [6].

Jesús utilizaba un razonamiento por analogía en vez de razonamiento deductivo, y lo hacía para poder llegar a un público más amplio (¿acaso pensamos que la verdad cristiana es solamente para unos privilegiados?). Las parábolas contienen el secreto del Reino de Dios, pero para llegar a las verdades universales se tiene que seguir escuchando, no quedarse en la metáfora, no ver solo el modelo sino también la realidad que hay en el trasfondo, no quedarse en los árboles sino ver el bosque entero [7].

Tanto Jesús como Sócrates, que tampoco escribió nada pero sus palabras y conversaciones han quedado escritas, usaban un lenguaje sencillo para explicar verdades muy complejas, es decir, modelos de esas verdades que querían dejar en sus oyentes [7,8]. Sin embargo, Sócrates afirmó que la verdad de todo se encuentra en las ideas, es inalcanzable, en cambio Jesús se autoproclamó como el camino, la verdad y la vida [9]. Él es el modelo, pero a la vez es la misma realidad.

Jesús habla en el lenguaje del oyente, se habitúa a su público, utiliza metáforas continuamente, modeliza su discurso, sabe que eso simplifica la comprensión de los que le escuchan, pero en esos modelos que crea deja latentes las grandes verdades del evangelio que Él quiere transmitir. La realidad es mucho más complicada, pero Jesús quiere que le entiendan, que cambien y, en definitiva, que le sigan.

Dios entiende esta necesidad humana de usar modelos, de no poder mirar la luz directamente, por eso se modelizó a sí mismo en forma de Jesús, se tradujo Él mismo en nuestro lenguaje, porque ama tanto este mundo que Él mismo creó y entiende nuestra manera de ser que nos dio ese modelo suyo, esa adaptación de sí mismo, con el objetivo de que todo el que crea en ese modelo, que es su propia luz pero adaptada a nuestra vista, no muera sino que tenga vida eterna [10].

[1] Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.

[2] Immanuel Kant, Crítica de la razón pura (1781).

[3] Revista Aula7, nº 19, pág. 15 (2006).

[4] Lucas 10:25-37

[5] Lucas 8:4-15, Marcos 4:1-9, Mateo 13:1-9, 13: 18-23.

[6] Marcos 4:11,12

[7] Roberto Badenas, Para conocer al maestro en sus parábolas, Editorial Safeliz (2002).

[8] Roberto Badenas, Las parábolas. Una clave para vivir la fe, Aula7Activa, Convención Aeguae (1990).

[9] Juan 14:6

[10] Juan 3:16






jueves 28 de octubre de 2010

GENTE DEL UNIVERSO: SOMOS ARTE, SOMOS BELLEZA

Hace un montón que no subo nada en el blog! Aprovecho lo que he enviado a aeguae para el boletín.


Espero actualizar un poco más el tema en los próximos meses!








De Dios me fascinan muchas cosas, pero lo que más es que, a pesar de ser Dios y por definición no necesita nada, un día decidiera crear, expresar sus ideas y su estética en forma de humanos y de un ambiente idóneo para que ellos (nosotros) vivieran. Voy al Museo Dalí y me maravilla como el artista tiene ideas innovadoras y las sabe describir pintando, y te hacen pensar, te transportan a otros mundos; esos trazos trascienden, no se quedan en la pintura. Voy en metro o por la calle y veo humanos, todos distintos, característicos, freakies, con sus rasgos, sus cadenas de ADN, sus huellas dactilares. Cada uno de nosotros es imagen de Dios, bueno, algo ocurrió en medio de esta película que nos quitó “perfección”, pero el hecho es que nosotros, y el universo, somos el “Museo Dios”, su galería de arte.

Dicen que la grandeza de un escritor se vuelve aparente en sus escritos, pues la naturaleza manifiesta la grandeza de Dios. Y la ciencia, esa maldita asignatura de fórmulas y moléculas, ese mundo “fantástico” donde unos freakies inventan cosas innecesarias y ateas (ironía), trata de conocer lo que un día Dios pintó, esculpió, escribió. Amigos, que los descubrimientos científicos no os alejen de Dios, Él está detrás de todo, aunque no se pueda demostrar empíricamente.

Dios es inmenso, es tan grande e inabarcable que no podemos entenderlo completamente en este mundo. Gracias a la Biblia y al Espíritu de Profecía tenemos su palabra escrita: el mensaje, el plan de salvación para ti y para mí. Sin embargo, en la actualidad no tenemos profetas como Oseas o Juan el Bautista (¿les haríamos caso? Imaginaros a uno de ellos en un programa de televisión actual instando al arrepentimiento), ni vemos en directo los milagros de Jesús, ni tenemos el arca de la alianza, ni se abre el Mar Rojo a nuestros pies.

Vivimos el cristianismo a partir de la lectura bíblica y de la oración, de nuestra comunión personal con Dios, de compartir esas grandes verdades con nuestros amigos de la iglesia. Pero, ¿no hay nada más? ¿Una pista extra? El científico creyente debe contestar rotundamente que sí, que observar activamente la naturaleza nos permite percibir mejor a Dios, que las estrellas del firmamento no están solamente para las citas románticas. La ciencia nos dice que miremos, y el creer en Dios nos insta a que nos maravillemos, que dejemos de ser palomas carroñeras y empecemos a volar, que vale la pena.

Creo firmemente en la ciencia, en tratar de descubrir verdades que Dios ha dejado en este mundo y que no lo ha hecho de forma gratuita. Cada uno de los descubrimientos científicos describe parte del carácter de Dios, del artista. Sin embargo, a veces el científico propone interpretaciones de su descubrimiento y pone los pies en la metafísica, usa su imaginación humana y, a veces, se equivoca. Sacar a Dios fuera del lenguaje de la ciencia, para mí, es el error más grave.

Hay muchas teorías científicas no aceptadas por la Iglesia, hablar de la evolución de las especies o del Big-Bang parece tabú en un entorno adventista. El hecho es que muchos jóvenes van a la Universidad, escuchan, aprenden ciencia y ciertas teorías (y sus consecuentes interpretaciones), pero llegan el sábado a la iglesia y nunca se habla de ello, como si unos y otros viviéramos en galaxias distintas. Para mí es un error, debemos abrir el diálogo, escuchar a los entendidos, indagar, hacernos preguntas, discutir (aunque no resolvamos nada con ello) y consecuentemente alabar e interpretarlo todo usando la palabra de Dios, que nos llevará a que Él es el origen de todo. Este proceso, según mi humilde opinión, nos ayudará a fortalecernos y a ayudar a nuestros jóvenes universitarios a ver que no hay nada incompatible con un Dios creador de todo.

Uno de los hombres más ateos del mundo (según él mismo), el filósofo Anthony Flew, acabó diciendo: “Pienso que los argumentos más impresionantes de la existencia de Dios son los que se apoyan en los descubrimientos científicos”. Recomiendo fervientemente a los cristianos ir a la ciencia: leer sobre el funcionamiento del sistema digestivo humano, sobre las neuronas y el envío de información entre ellas, sobre las partículas fundamentales de la materia… descubriréis a un Dios que lo ha creado todo al detalle, veréis el estilo artístico de nuestro creador.

La ciencia permite descubrir ciertos aspectos de la creación que son invisibles a simple vista: la estructura del átomo, la electricidad, los enlaces químicos y un sinfín de pinceladas artísticas que un día el creador esbozó en su obra llamada “Universo”, en la que cada uno de nosotros somos una pieza debidamente diseñada y de la que Dios dijo: mmm, me gusta, lo considero bello, es a mi imagen y me ha salido más que bien, lo bendeciré.

Amigos: somos arte, somos belleza.

viernes 16 de julio de 2010

Una mirada a la bóveda celeste

Hoy cuelgo otro poema de hace varios años, algo modificado con los años. Muy sencillo.

Se lo dedico a mi amigo (o más que amigo, a veces, jeje) Unai.

Felices vacaciones, bones vacances a tothom qui mira aquest blog.








Ya no recuerdo tu último beso,
ni aquellos sentidos versos
con los que lograbas mi emoción,
con los que me hacías
parte de la poesía
que me susurrabas sin palabras.


Parece una paradoja,
pero nuestro olvido ha sido eficaz
hasta en la última sombra de lo que fuimos.


Mi memoria ya no alcanza
esos abrazos
bajo la bóveda celeste,
donde las miradas eran inútiles
ya que le quitaban brillo a las estrellas.


Tu imagen trata de mezclarse
con las luces lejanas del cielo.

Sueño,
y ríos de ti fluyen
por mis vías respiratorias.

Despierto,
hoy puede ser un gran día,
me siguen esperando las estrellas.

miércoles 7 de julio de 2010

Cristales azules

Poema antiguo nuevamente, aunque ahora ando con algunas cosas nuevas, aprovecho para actualizar con poemas del siglo pasado (no es una exageración).












Todo, frágil como su recuerdo,

se detenía en sosegado silencio

al contemplar lo que nos rodeaba,

brillantes cristales azules

que reflejaban los matices

de nuestros temerosos rostros.


La nada colmaba toda su ausencia,

las fronteras se estrechaban

para ocultar el azul bajo su sabor.

De repente, el silencio escapa

y solo conservo sus palabras de amor.


El eco de ese todo, ahora, se propaga en mí,
el cristal, diluido en cada imagen,
ahora me abraza en cada verso,
hasta hacer de nuestras soledades
un solo nombre.